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NUEVA YORK/AFP.- El carismático
ex torpedero Cal Ripken Jr. y el jardinero Tony Gwynn
fueron seleccionados ayer martes en su primer año
de elegibilidad al Salón de la Fama del béisbol
de las Grandes Ligas, al tiempo que otro grande, el
toletero Mark McGwire, quedaba bastante distante de
los votos necesarios.
Para Ripken y Gwynn los méritos son impugnables,
pues ambos jugadores integran el selecto club de los
3.000 hits, además de haber militado en el mismo
equipo de sus inicios en la ‘Gran Carpa’.
“Esto es un sentimiento maravilloso”, dijo
Ripken a ESPN News luego de recibir la noticia. “No
sé que pensar o decir, pero es una suerte muy
grande haber tenido una carrera tan maravillosa”,
agregó.
Ripken también recibió elogios del dueño
de los Orioles, Peter Angelos, quien agregó:
“Por 21 temporadas y 3.001 partidos -2.632 consecutivos-
Cal dio su corazón y su sentimiento a esta fraquicia.
El ha jugado toda su carrera con integridad, determinación
y clase”.
Empero, la candidatura de McGwire, en su primer año
también, se vio opacada a pesar de haber puesto
al béisbol del Big Show en el mapa deportivo
en 1998 luego de que en 1994 este deporte se viera en
peligro tras una huelga que provocó la suspensión
de la Serie Mundial.
“Yo creo que votaría por él”,
dijo Gwynn. “Creo que votaría por muchos
de los tipos que se cree que lo hicieron”.
McGwire y Sammy Sosa se enfrascaron en esa época
en una competencia de jonrones que revivió la
pasión por esta disciplina. McGwire finalmente
hizo trizas el hasta entonces récord de 61 toletazos
de Roger Maris (con los Yankees en 1961), al conectar
70 batazos de cuatro esquinas por 66 del dominicano.
Ripken es conocido como el ‘Hombre de Hierro’
en esta disciplina por haber eclipsado la marca de 2.130
partidos consecutivos del ex astro Lou Gehrig, al imponer
registro de 2.632 en 21 años de carrera con los
Orioles de Baltimore, hazaña lograda desde el
30 de mayo de 1982 al 20 de septiembre de 1998.
Como torpedero, y tercera base en los finales de su
carrera, Ripken conectó 3,184 hits y 431 jonrones,
además de ganar el premio MVP (Jugador Más
Valioso) en la Liga Americana en 1983 y 1991, así
como dos Guantes de Oro por su inmaculada defensa.
Gwynn fue ocho veces campeón de bateo en la Liga
Nacional, siempre con los Padres de San Diego, además
de haber participado en quince ediciones del Juego de
Estrellas.
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