MANAGUA/AP.-
Después de haber gobernado con mano fuerte
y como un abierto opositor a los Estados Unidos durante
la década de los años 80, el líder
sandinista Daniel Ortega regresa al poder con la incógnita
de si logrará reducir la pobreza y la desigualdad
social en Nicaragua.
Ortega conquistó la presidencia en las elecciones
del pasado cinco de noviembre, en su cuarta aspiración
presidencial desde que dejó el poder en ceremonia
de juramento este miércoles han confirmado su
asistencia 13 presidentes latinoamericanos y el de Taiwán.
Mientras que el presidente de los Estados Unidos, George
W. Bush, enviará una delegación encabezada
por el secretario de Salud y Servicios Humanos, Michael
Leavitt.
Bush llamó telefónicamente a Ortega el
lunes para felicitarlo por su “compromiso por
la democracia” y para informarle sobre las áreas
de cooperación en el tratado de libre comercio
con Centroamérica y República Dominicana
(CAFTA-RD) y la Cuenta del Reto del Milenio (CRM), en
el que el socialista centralizó la economía
e impuso el servicio militar obligatorio.
Al parecer Estados Unidos tendría intenciones
de mejorar su relación con Ortega. Por su parte,
Ortega ha manifestado su disposición de estrechar
las relaciones con todas las naciones, incluyendo con
los Estados Unidos y Venezuela.
El antiguo comandante guerrillero regresó al
poder prometiendo que hará justicia social y
combatirá la pobreza en este país que
tiene al 80% de la población viviendo en pobreza
con dos dólares o menos diario.
Ortega requerirá de “mucha creatividad”
y tendrá que movilizar a todos los integrantes
de la sociedad nicaragüense esencialmente a los
sectores productivos” para enfrentar el drama
de la pobreza, dijo a la AP el director del Centro de
Estudios Económicos y Sociales de Latinoamérica,
Marco Gandásegui.
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