Santo Domingo

Miércoles, 10 de enero del 2007

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El Roedor
¿Quiere ser rico? ¡Declárese apolítico!
ARISTóFANES URBÁEZ

Quiero, antes que nada, citarle de memoria al dramaturgo ñtrágicoó griego Sófocles, quien afirmó que de todas las criaturas conocidas la más extraña es el hombre, puesto que se le dio “la palabra hablada, el pensamiento alado y ese enorme afán de fundar ciudades”. Otros, habrán oído hablar de Aristóteles, el Estagirita, quien definiera al hombre como un “zoompolitikón” o “animal político”, y es que la política es la ciencia y el arte del poder, y toda decisión política afecta a quienes dicen serlo y a quienes, por ignorancia o ‘sabichosería’, aseguran que no tienen esta condición.

Si somos “homo loguens” (animales hablantes); y “homo sapiens” (seres pensantes, racionales, inteligentes), habría que ver cómo es que hay una caterva de ‘camajanes’ ñque muchas veces viven una vida más indecorosa que los mismos políticosñ que pretenden escoger un atajo ñcreyéndose que somos pendejosñ, y declararse “apolíticos”, cuando son puros “vivos” de la llamada “sociedacivil”, alicates de los políticos, los ricos y todos los grupos de presión que ejercen el poder en la sociedad, los cuales les reditúan muy bien su papel, pues viven limpiecitos, de trajes impecables, con bienes de tutumpotes ñal menos viven mejor que la media de la sociedadñ, se conocen por la marca de los zapatos y las yipetas que conducen. ¡No, papá! Tú puedes decir que eres “apartidista”, que no tiene membresía con ningún partido, pero detrás de la careta tenemos a un tremendo politicazo que hace el papel de farsante, que no sirve a las causas sociales, sino a sí mismo.

Decir que se es “apolítico” es la forma más cínica e hipócrita de representar su papel. El hombre no puede vivir sin ideas políticas, sin ideología, aunque hay quienes desprecian esta actividad y quienes las ejercen ñlo que es una forma, ¡vaya paradoja!, de ejercer su “política”ócomo el inmenso escritor irlandés, James Joyce, que, asqueado, después de la Segunda Guerra Mundial, le dijo a un amigo: “Oí que hubo una guerra”. ¡Ironía fina!

Quien escribe tiene dos látigos, un verbal y uno escrito, contra los políticos y politiqueros, y más contra aquellos que han convertido la política en un “burdel de teatreros”. Pero los políticos ñcomo las mujeres y las bestias de cargaó no son iguales, y si hoy se les puede acusar de las guerras y del hambre que asolan el planeta, ¡ay de aquél que crea que los que se declaran apolíticos son mejores que los políticos! Son peores, porque al no hacer nada, no mueven el motor de la historia, ni la economía y por tanto no han contribuido, aunque viven de los políticos y los clanes de poder, a los grandes y numerosos avances logrados, pese a todo, por la humanidad; muchas veces, inventos que sirven a millares de seres humanos patrocinados por algún conde o condesa que acogió al científico que lo construyó; y otras veces, porque el político, el cortesano, consiguió los fondos ñrogándole a algún monarcaó para que se descubriera, por ejemplo, el fósforo que hoy nos alumbra a todos y en todos los rincones del planeta.

La historia no es lineal, no avanza en línea recta, sino en zigzag, y tanto el Código de Amurabi, La Ley de las Doce Tablas, el Código Napoleónico y el nuevo Código Procesal Penal dominicano fueron el fruto de la voluntad política ñcon todos y sus escollosñ, y no así de los asépticos oportunistas que hoy se presentan como supuestos “apolíticos”.

¿Qué los políticos han modificado 38 veces la Constitución? Sí, y además las demandas progresistas introducidas en la Carta Magna fueron fruto de los apolíticos, así como los puentes, los monumentos y todo lo que hoy engrandece a la humanidad.

Ahora, denle un vistazo a todos los dominicanos que se han declarado “apolíticos”, para que ustedes averigüen cuál es el hilo umbilical ñpolíticoó que le suministra el líquido amniótico. ¡A que lo encuentran! ¿Quién creen ustedes que le hizo mejor al Gobierno de Hipólito: el político Virgilio Bello Rosa o el brillante asesor económico “apolítico” que asesoró a todos los gobiernos y que hoy anda detrás ñhasta en mangas cortasó de Micky, el que Resuelve? ¿Quién tomó las decisiones, pagadas, que más nos hundieron? Quien finja no saberlo, es un puro “gandío”.

Tenemos muchos políticos chapuceros, oportunistas y amigos de lo ajeno, pero siempre se ponen de acuerdo para mantener esta renca democracia que lleva 45 años. Pero, ¿qué han aportado los llamados “apolíticos” que comen de los políticos y que viven muy bien sobornando a los políticos, practicando el tráfico de influencia o corrompiendo a otros políticos que tenían como meta hacer carrera y servirle a la comunidad. Si los políticos son unos pandilleros que asaltan el Estado, que es una gran verdad en términos genéricos, busque a ver cómo viven los “apolíticos”, o aquellos que dicen: “¿Yo, político?”.

El “apolítico” padre Rogelio ha hecho más disparates que el Triunvirato enteroÖ

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