ELLOS.-
Los seguidores
de Danilo Medina que
forman parte de su entorno
más cercano, aseguran
que poseen encuestas
en las que su
candidato se encuentra
bien posicionado, tanto
en lo interno como en lo
externo. Se me habló de
una que atribuyen haber
encargado un importante
funcionario del sector
agua, la cual habría sido
comentada por el propio
Medina con otro influyente
miembro del staff
oficial, aunque perteneciente al área económica,
que
la consideró reveladora y muy auspiciosa para
su causa.
Hice la averiguación, y el resultado fue contrario
a lo
que se me había dicho. Por un lado niegan que
el director
aludido haya hecho medición, y por la otra dan
números
que sólo aprovechan al presidente Leonel Fernández.
No hay dudas de que algo se oculta, pero tampoco
puede esperarse que los reeleccionistas ( encubiertos
o
descubiertos ) vayan a avalar las posiciones de Medina
y
su gente de que el PLD puede ganar con “ cualquiera
“.
Aunque si hay que reconocer que ambos bandos se están
jugando la faja sobre la base de estudios del mercado
electoral. Ninguno anda olfateando, llevándose
de pálpitos
o presunciones, sino aplicando los instrumentos que
aportan las ciencias sociales. Las firmas están
haciendo
buen negocio, y no sólo las extranjeras, sino
también
las dominicanas. La zafra empezó antes de tiempo,
y por
lo menos en ese aspecto va a ver buena molienda. Celia
Cruz diría ¡ Azúcar !...
LOS SUYOS.- Los seguidores de Danilo
Medina no creen
que deban enseñar encuestas a la población,
puesto que
no tienen que convencer a nadie de fuera cuando la consulta
será hecha adentro. O mejor todavía: los
suyos ya
están convencidos. Esa es una forma muy parcial
de ver
las cosas, e incluso arrogante, pues las luchas por
las
candidaturas se libran en dos frentes, y en ocasiones
las
presiones externas son decisivas en los resultados internos.
A Medina parece que se le escapa el hecho de que
el PLD ya no es una logia, sino un partido abierto,
y por
lo mismo, sometido a muchas influencias. Ese podría
ser
su talón de Aquiles, en tanto es el fuerte del
presidente
Fernández. Si Medina no fuera tan discreto y
reservado
en su actuación fuera del PLD, los sondeos de
otros, incluyendo
los que se publican, fueran más ajustados a su
propia causa. La sola militancia de un partido no es
suficiente,
ya que la política no se guía como los
ciegos, tentando
con una vara, sino por percepciones. Como el presidente
Fernández actúa en la calle, y entre multitudes
(
no importa que sean llevadas o amaestradas ), se puede
apreciar el fervor del pueblo, que no siempre es espontáneo,
pero sí contagioso. Medina repartió canastas,
pero
lo hizo a la vieja usanza de caridad callada, mientras
el
jefe del Estado lo hizo en la plaza pública como
si se tratara
de manifestaciones de campaña. Ahí podría
estar la
diferencia…
EL DESTAPE.- Los seguidores de Danilo
Medina aseguran
que ahora en enero habrá una arrancada de verdad
y que se hará campaña de manera abierta.
No dicen
si mostrará su gente o si hará pública
las encuestas en
que figura con porcentajes parecidos o cercanos a los
del
presidente Leonel Fernández. Este país
fue una vez el secreto
mejor guardado del Caribe, desde el punto de vista
del turismo. Cuando dejó ver su sol, sus playas,
sus ritmos,
sus mujeres, y sobre todo su potencial para desarrollar
la industria sin chimenea, se hizo el milagro. Igual
puede ocurrir en la política. Las mujeres cuando
hacen
destapes, se justifican con un “ lo que no se
enseña, no
se vende “. Medina, por tanto, no puede seguir
tan recatado
si de verdad quiere echar la pelea dentro del PLD,
pues su adversario es un político en permanente
faena.
Las encuestas de los medios lo colocan en una buena
posición,
pero también goza en la intimidad de su despacho
con presentar sus encuestas, y las tiene como si se
tratara
de un menú de helados, ya que hay de todos colores
y sabores. En eso se comporta como su antecesor, que
tenía maletines llenos y compartía sus
números como si
fueran actos de magia. Los periodistas que se han reunido
últimamente con el jefe del Estado salen maravillados
con los altos porcentajes que a su potencial candidatura
otorgan sus sondeos, pero también convencidos
de
que es imbatible en las elecciones del 2008. Una cosa
es
la consecuencia de la otra…
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