| SAN
JOSÉ/AFP.- Un ladrón
ingresó a un templo católico
en Costa Rica y se llevó el
Santísimo (hostia consagrada)
y su custodia bañada en
oro, mientras celebraban
una misa, y huyó ante la
mirada atónita de dos feligreses.
De acuerdo con los relatos
de testigos a la Policía, el
individuo ingresó a la Basílica
de Los Angeles, el principal
santuario de Costa Rica,
tomó la custodia que estaba
expuesta en un altar anexo
al principal, donde un sacerdote
oficiaba una misa fúnebre.
El ladrón escapó a toda prisa y cruzó
por entre los fieles que estaban en el oficio religioso.
No fue sino hasta que dos mujeres dieron la voz de alerta
que los fieles reaccionaron, aunque el individuo huyó
sin dejar rastro.
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