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Con amor a mis hijos(as) que me
ayudaron a ser lo que ahora soy.
Ezequiel Méndez
Ha comenzado un nuevo año, y con este nuevas
metas, nuevos horizontes por alcanzar. Lo que lastimosamente
no alcanzamos antes podemos tomarlo como un punto de
continuación y recargar nuestra energía
para continuar; así cada año hay que aprender
a ser positivos. Si les confesara lo negativo que he
sidoÖ me creerían que siendo así
no he cosechado muchos logros. Es más, siendo
así me había rezagado como un mediocre,
así que no vale la pena pensar de esa forma.
A esos amantes del pesimismo hay que dejarlos que logren
sus predicciones que seguramente lograrán. Perdí
33 años de mi vida siendo así (de los
casi 36 años que tengo), pero los últimos
tres han sido los de mi realización personal
y aunque he encontrado muchas piedras en el camino,
sí me ha funcionado tener una perspectiva más
positiva de la vida, logrando en estos últimos
años mucho más que en mis tres décadas
de vida. Qué irónica es la vida!, pero
así es.
Ser positivo significa entender que el fracaso estará
siempre latente a nuestro lado y no por ello dejaremos
de tener impulso en nuestras metas. Significa que estamos
conscientes de que siempre tenemos la posibilidad de
no lograr la meta esperada sin disminuir nuestros pensamientos
positivos. Consideremos al posible fracaso como un resultado
adverso, que tiene por meta enseñarnos a ser
mejores en cualquier área de nuestras vidas.
Cuando entendí esta idea finalmente, pude superar
tantas adversidades que siempre eran recurrentes en
mi vida. Cuando supe encontrar mis propias limitaciones
mentales pude afrontar de una forma más efectiva
las limitaciones reales que encontraba en mi camino,
muchas de ellas por tener miedo al fracaso y paradójicamente
ese mismo miedo me llevaba a lograrlo. Ahora que he
logrado exorcizar tantas ideas negativas de mi estructura
mental gozo de una mente más sana y más
abierta para entender cuando no logro un objetivo deseado.
En cada año que comienza tenemos la posibilidad
de recomenzar. Tenemos 365 días para empezar
o continuar proyectos personales. Recuerdo que una vez
una persona muy importante en mi vida me dijo que yo
era ya una persona consumada, que ya no tenía
posibilidad de estudiar y tener una carrera debido a
los errores cometidos en mi vida, que debía purgar
por siempre los errores que había cometido y
que ese precio era quedarme rezagado, a no conseguir
nada en mi vidaÖ qué equivocado estaba.
Es más, ahora en mi quinto semestre en la universidad
y con la posibilidad de lograr muchos proyectos en mi
vida académica, aparté esa programación.
Hace tres años decidí no creer en esa
idea a la que le había otorgado tanta importancia,
y ahora que veo cada vez más cerca mi título
universitario entiendo que el ser pesimista es la forma
más efectiva de hacer la vida miserable y estancada.
No importa a qué nivel de la vida te encuentres,
tienes la oportunidad de lograr todas tus metas. Todo
está en creer en ti mismo, no importa lo que
digan los demás. Nadie puede hacer tu camino,
eres tú el que debe escribirlo y diseñar
lo que vas a ver en él. Nadie puede hacer que
sufras eres tú el que decide sufrir. Así
de irónica es la vida. Tu pasado es tu pasado,
ya no tiene la fuerza de crear un presente lleno de
temor o miedo. Yo lo hice, ahora creo en mí,
ya nadie puede lastimarme ni hacerme sentir mal, ni
sentirme miserable. He aprendido a creer en la bondad
del pensamiento positivo, y en cada año que experimentamos
tenemos la oportunidad de hacer un borrón y cuenta
nueva.
agámonos la promesa de mejorarnos cada día
que Dios nos da la oportunidad de poder vivir. La vida
es bella, y si lo dudas es porque te han enseñado
a dudar de la belleza que hay en ella. Aprendí
a ver la belleza en medio del dolor y la desesperanza,
y ahora le doy inmensas gracias a Dios por aprender
a creer en todo el potencial que todos los humanos tenemosÖ
a tres años de haberlo logrado te digo con toda
honestidad que vale la pena. Si aprendes a superar tus
propias limitaciones, ya no habrá otras que puedan
hacer que no llegues a la inexorable meta del éxito
personal.
En el pasado no podemos hacer nada, el futuro es un
espejismo de lo que vendrá y el presente es el
maravilloso laboratorio donde creamos el porvenir. Tenemos
en las manos todo un año como lienzo donde pintaremos
nuestros sueños y deseos día tras día
de una vida por vivir.
Comencemos el nuevo año con los pies en la tierra
y la vista en el infinito, porque con el poder que Dios
nos ha dado, los límites los ponemos nosotros.
Este puede ser el año más prospero y más
fantástico de toda nuestra vida soñémoslo
y hagámoslo juntos.
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