| SANTO
DOMINGO.- La madrugada del miércoles 12
de enero de 1972, hace hoy 35 años, Amaury Germán
Aristy, líder de los Comandos de la Resistencia,
se encontraba en una casa del kilómetro 14 de
la autopista Las Américas, con tres de sus compañeros:
Virgilio Perdomo, Bienvenido Leal Prandy (La Chuta)
y Ulises Cerón Polanco.
Fueron emboscados por tropas de la Policía
Nacional y las Fuerzas Armadas, dirigidas por el entonces
mayor general Neit Rafael Nivar Seijas. Las tropas,
alertadas sobre la presencia de los dirigentes de los
Comandos de la Resistencia en ese lugar despoblado,
empezaron a llegar desde la noche anterior y tendieron
un cerco que se extendió varios kilómetros
a la redonda.
Los informes sobre el enfrentamiento, en una época
en que los canales de televisión no tenían
tanto alcance, sino que el principal medio de comunicación
era la radio, se propagaron como pólvora en todo
el país, levantando movilizaciones y consignas
en todas las provincias a favor de los jóvenes
revolucionarios, que se habían refugiado en una
cueva al norte de la avenida Las Américas.
A la izquierda política en general le sorprendió
el anuncio del descubrimiento de la madriguera de los
jóvenes combatientes, pero no así al alto
mando de las fuerzas militares y policiales ni al mismo
presidente Joaquín Balaguer, que desde varios
meses antes venían rastreando playas y montañas,
lugares inaccesibles y solitarios del territorio nacional,
en procura de la captura de Germán Aristy y sus
compañeros.
El grupo se había bautizado, según la
literatura comunista distribuida por ellos y recogida
en el lugar del enfrentamiento, como Los Palmeros.
Revolucionaria
Se trataba de una célula revolucionaria, dirigida
por Germán Aristy, que tenía como tarea
la preparación de las condiciones para el desencadenamiento
de un foco guerrillero que habría de dirigir
el comandante de Abril, Francisco Alberto Caamaño.
Un militante izquierdista de la época, que
pidió el anonimato, dijo que pese a que ellos
tenían contradicciones con la guerrilla de Caracoles,
que llegó un año más tarde, habían
participado en Cuba en la Conferencia Trilateral de
partidos comunistas en armas que luchaban por el poder,
y convinieron con el ex jefe de la Revolución
de Abril, ir acondicionando el terreno para el desembarco
guerrillero.
Pero los servicios de inteligencia dominicanos y la
Agencia de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), le
seguían los pasos debido a filtraciones de algunos
desertores de ambos movimientos.
Los Palmeros cayeron tras un largo y fiero combate,
que obligó a las fuerzas del gobierno a utilizar
más de mil policías y soldados, que resultaron
con al menos ocho muertos y numerosos heridos.
Desde la cueva donde se refugiaron, Los Palmeros lucharon
encarnizadamente durante diez horas. Todo concluyó
cuando la tarde empezaba a mostrar sus encantos.
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