Bautizó
a su primer hijo Brooklyn, por el nombre del barrio
neoyorquino donde fue concebido, y ahora la estrella
de fútbol británico y favorito de la prensa
farandulera David Beckham se mudará con su familia
a Estados Unidos para defender los colores del Galaxy
de Los Ángeles.
Tal vez el fútbol nunca despegue en EE.UU.,
pero David y su esposa Victoria —ex integrante
del grupo pop Spice Girls— podrían hacerlo.
La pareja, conocida como la marca Beckham, es experta
en promocionarse y ha señalado que quiere ser
más conocida en EE.UU.
El Galaxy de Los Ángeles anunció ayer
la contratación de Beckham por cinco temporadas
a partir de mediados de año, cuando el futbolista
inglés culmina su vínculo con el Real
Madrid.
Anschutz Entertainment Group, que posee los derechos
de operación del Galaxy y otros equipos de la
MLS, la liga profesional de fútbol de EE.UU.,
MLS, dijo que el acuerdo está considerado “el
más grande de la historia deportiva”.
Fuentes cercanas señalan que el acuerdo con
el mediocampista británico incluye entre el 40%
y el 50% de los ingresos por ventas de camisetas del
equipo, participación en las ganancias del Galaxy
y un salario anual en torno a los US$10 millones. El
valor total, que incluye oportunidades comerciales en
EE.UU., podría superar los US$250 millones. Tim
Leiweke, presidente de AEG, asegura que la compañía
“utilizará a David y el Galaxy por todo
el mundo”.
Los principales patrocinadores de Beckham recibieron
con beneplácito la noticia. Adidas AG dijo que
el jugador usará ropa y botines de la firma alemana
cuando juegue para el Galaxy y que esto impulsará
su negocio en EE.UU. El fabricante de rasuradoras Gillette
“evaluará sus oportunidades de marketing”
para usar más a Beckham en EE.UU., declaró
Mike Norton, vocero de la marca de Procter & Gamble
Co. Beckham ya ha aparecido en anuncios de Gillette
en 150 países, aunque su contrato expira en mayo.
Norton no quiso decir si el contrato será renovado.
En EE.UU., Beckham, de 31 años, podría
conservar su atractivo de marketing pese a que su destreza
dentro del campo parece haber empezado a decaer. En
EE.UU. tendrá menos competencia que en Europa
y su talento lo hará uno de los mejores futbolistas
de la MLS. La liga estadounidense adoptó una
nueva norma, conocida como la “regla Beckham”,
que permite a los equipos contratar a jugadores cuyo
salario excede el límite fijado para el club.
“No quiere sacrificar su carrera retirándose
como un jugador de segunda categoría”,
dijo Clifford Bloxham, jefe de representación
de atletas británicos de Octagon Inc., una firma
de manejo de deportistas. “Yendo a EE.UU., va
a retirarse en la cima”.
Y, si el fútbol no funciona, Los Ángeles
es un gran mercado para los medios. Su esposa Victoria
invitó a un equipo de camarógrafos cuando
buscaba casa en la ciudad y el evento fue cubierto por
las revistas de farándula británicas.
Victoria también estará cerca de su nueva
amiga, la actriz Katie Holmes, esposa de Tom Cruise.
Si los Beckham hacen más amistades entre las
celebridades seguramente aparecerán con mucho
más frecuencia en las revistas de ese país.
En una entrevista de 2004 con la revista estadounidense
Vanity Fair, Beckham declaró: “Tenemos
grandes planes para EE.UU”.
En el Real Madrid, Beckham fue el último de
los “galácticos”, una serie de grandes
contrataciones del equipo madrileño que parecía
contribuir más a las necesidades del departamento
de marketing del club que a las del director técnico.
Beckham mantuvo negociaciones para renovar su contrato,
pero no dieron frutos, coincidiendo con el esfuerzo
del Real Madrid por desprenderse de jugadores más
experimentados y de menos rendimiento.
Aunque su desempeño en la cancha fue mediocre,
el club pareció satisfecho con pagarle US$7,8
millones al año, porque era una fuente de efectivo
para el departamento de marketing del club. Su popularidad
mundial, en especial en Asia, ayudó a generar
nuevas fuentes de ingresos para el Real Madrid, cuyo
presupuesto operativo supera los US$390 millones.
|