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SANTO DOMINGO.- Muchos de los cuarteles policiales
de los barrios y sectores de la Capital, cuyas estructuras
eran anteriormente de madera y sus condiciones sanitarias
y de trabajo pésimas, exhiben una notable mejoría,
producto de la construcción y reconstrucción
iniciada por las autoridades.
Empero, esas labores han sido paralizadas dejando a
medias los trabajos en esos recintos policiales que
aún están sin puertas, ni ventanas, y
algunos no tienen baños, mientras en el interior
del país, otros aun esperan por el reacondicionamiento
total como parte del proceso reformatorio de la institución.
El proceso de arreglo de los cuarteles no ha llegado
a las comunidades lejanas como la región Sur
y en algunos campos del Cibao, donde los cuarteles continúan
siendo casuchas en los que apenas pueden estar los agentes
del orden, carentes de todo tipo de condiciones para
realizar con eficiencia su labor.
Pese a que las autoridades comenzaron a todo vapor la
fase de reconstrucción, construcción y
reparación de estas edificaciones, sólo
en algunos barrios y sectores se ejecutó aunque
no de manera total, el acondicionamiento que de repente
ha sido suspendido, quedando los cuarteles a la altura
de persianas, operando algunos aún con la estructura
de madera, cana o zinc que tenían, pues sólo
se les ha hecho el cerco de concreto.
En el Capotillo funcionan tres destacamentos, los cuales
fueron sometidos a una total remoción, que marcha
a pasos muy lentos o está suspendida por falta
de recursos.
El cuartel uno del referido sector luce adelantado por
fuera, pero le faltan las puertas y algunas ventanas,
mientras se observa aún el cuerpo de madera en
su interior.
El número 2, ubicado en el llamado Túnel
del Capotillo, no tiene los baños hechos, ni
puertas, ni persianas, empero su estructura exterior
está lista para terminación, el otro de
El Caliche tiene solo las columnas.
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