santo
domingo.- En los últimos años muchas
obras de teatro han sorprendido por el nombre con que
se les bautiza, que mueve al doble sentido ofreciendo
una connotación sexual en la percepción
del público .
Años atrás, para dar publicidad a algunas
películas europeas se daba relevancia a las escenas
de desnudos o de sexo que contenían. Esta estrategia
parece haber sido adoptada por algunos teatristas locales,
quienes buscan encender el morbo de la audiencia a la
hora de elegir qué obra teatral ver.
Títulos como “Monólogos de la
vagina”, “Confesiones del pene” y
las que ahora se presentan “Vamos a hacerlo parados”,
que dirige Germana Quintana, y “Orgasmos, la comedia”,
bajo la batuta de Enrique Chao, siguen el juego iniciado
hace unos años.
Este tipo de teatro, con un carácter eminentemente
comercial cuenta casi siempre con el apoyo en el elenco,
de una o más figuras de la televisión,
lo que busca asegurar el respaldo del público.
El doble sentido
Enrique Chao, responsable de llevar a escena muchas
de estas obras, entiende que no hay doble sentido. “En
estas obras que hemos hecho, de lo que están
tratando son temas adultos, que tienen muchas veces
que ver con la sexualidad, pero la sexualidad no tiene
por que ser, ni de doble sentido, ni vulgar, ni de mal
gusto”, dice el director de “Orgasmos, la
comedia”.
La actriz Lidia Ariza al hablar del doble sentido de
los títulos de las obras, dice: “Los caribeños
tenemos la imaginación muy despierta y siempre
nos vamos por el lado del sexo, sobre todo los hombres”.
Comerciales o reflexivas
Tanto Chao como Ariza reconocen el carácter comercial
de estas obras que son presentadas como comedias ligeras
aunque muchas veces traten temas tan adultos como la
soledad, los problemas de las mujeres de la tercera
edad y la necesidad de afecto.
En ese sentido, Ariza recuerdó que “Las
viejas vienen marchando”, montada por Las Máscaras,
reflejaba “la nesecidad de la mujer de la tercera
edad, de esa mujer grande, de tener también una
sexualidad una vida propia y no vivir al margen de que
ya soy viuda y por eso tengo que sentarme”.
Títulos como “Mujeres en cuatro posiciones”,
“El búho y la gatita” llaman la atención
del público y se hacen más atractivas
si los actores son personalidades de la conocidas, como
en el caso de las dos obras mencionadas.
“Lo que cuenta mi trabajo y la gente que trabaja
conmigo es hacerlo con la calidad como si estuvieramos
haciendo un clásico”, alega Enrique Chao
al hablar de sus trabajos.
El público del teatro, como en todo lo que tiene
que ver con cultura, siempre ha sido reducido. En ese
sentido, Ariza dice que estos nombres de las obras “es
una manera de llamar la atención, hacer que le
pique la curiosidad y que la gente vaya a ver qué
es lo que va a pasar en escena y asista al teatro”.
El montaje de estas obras adultas no es exclusivo de
nuestro teatro ya que muchas de estas piezas llegan
a nuestras salas precedidas de un notable éxito
en el exterior. “Aquí no estamos inventando
nada, en otras capitales del mundo se presenta todo
tipo de teatro”, afirma Chao.
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