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| Evo Morales,
derecha, Hugo Chávez, izquierda,
y el presidente electo ecuatoriano,
Rafael Correa, ríen mientras
observan una paloma blanca, vestidos
con el tradicional traje indígena
de Ecuador. |
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ZUMBAHUA/AP.- En un colorido
ritual y en medio de ovaciones, el presidente electo
Rafael Correa recibió ayer domingo el bastón
de mando de los pueblos indígenas en una ceremonia
a la que asistieron los mandatarios de Venezuela y Bolivia.
Hace dos décadas Correa vivió en Zumbahua
por casi un año cuando aprendió las costumbres
y el idioma indígenas como parte del voluntariado
juvenil promovido por sacerdotes salesianos. Ahora ellos
le brindaron una ceremonia celebrada en quechua.
Correa y los dos mandatarios extranjeros, ansiosamente
esperados por la población, llegaron con casi
dos horas de retraso, cada uno en un helicóptero
y en medio de un amplio despliegue de seguridad. Nunca
en la historia de Zumbahua se había vivido una
jornada tan importante.
Correa, un economista de izquierda, recibió el
bastón de mando que lo guiará en su mandato,
ante la presencia de los gobernantes de Venezuela, Hugo
Chávez, y de Bolivia, Evo Morales, que junto
a otros siete mandatarios y representantes de 80 delegaciones
del mundo, fueron invitados a la ceremonia en que Correa
será investido hoy lunes como presidente del
país.
Esta población indígena, 90 kilómetros
al sur de Quito, cercada de montañas y sin agua
potable, ni telefonía, vivió un inusual
movimiento, en que miles de visitantes se concentraron
en la plaza principal, protegida por un fuerte contingente
de seguridad militar.
Una mezcla de rituales católicos e indígenas
se ofreció para “bendecir” al nuevo
mandatario.
Cinco yachaks, o sacerdotes indígenas, envolvieron
a Correa en cintas de colores, sacudieron hierbas y
lo bañaron en humo de saumerio, e invocando a
“ashpa mama” (madre tierra), “quilla
mama” (madre luna), “inti taita” (padre
sol), a los cuatro puntos cardinales y a los cerros,
invocando buenas energías para su gobierno.
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