Santo Domingo

Lunes 15 de enero del 2007

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LA VIDA

La bilirrubina, un producto que funciona al ritmo de la salud

MARTA QUÉLIZ
 
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SANTO DOMINGO.- Hablar de bilirrubina, al menos en República Dominicana, es evocar la canción de Juan Luis Guerra. Pero, cuidado. Más que un ritmo que a cualquiera le hace mover el esqueleto, es un producto derivado del metabolismo de la hemoglobina que, cuando se eleva, la piel y los tejidos toman un color amarillo que se llama ictericia. La bilirrubina puede ser total, conjugada o no conjugada, directa o indirecta.

El tema se desarrolla a propósito del caso de una señora que un día cualquiera de diciembre, se levantó y al mirarse al espejo se dio cuenta que sus ojos y su piel tenían un color amarillo fuera de lo normal. La alarma era de esperarse y la visita al médico fue la mejor decisión.

Luego de unos exámenes simples, un especialista le diagnosticó que su problema obedecía a que la bilirrubina se le había regado por el cuerpo. Para conocer el origen de la afección, fue remitida a hacerse los estudios de lugar, los cuales todavía se está practicando. Al respecto, la endocrinóloga Agustina González asegura que dependiendo de cuál sea el origen de la bilirrubina elevada, puede determinarse si se trata de un problema de hígado o de las vías biliares. El primero se desarrolla por la elevación de la bilirrubina no conjugada y el segundo por el alza de la conjugada.

Explica que para saber de qué se trata es necesario realizar un análisis de rutina para medir la bilirrubina total con la directa y la indirecta, sabiéndose que entre un 70 y un 85 por ciento corresponde a la bilirrubina no conjugada o indirecta. Informa que en los pacientes con ictericia se mide la bilirrubina total, la directa y la indirecta. Cuando la fracción conjugada o directa está elevada, más de un 50 por ciento de la bilirrubina total, es que hay un problema en la vía biliar por cálculos, inflamación o tumores. Sin embargo, González advierte que cuando la bilirrubina directa o conjugada es menor del 20 por ciento, la hipobilirrubinemia es del tipo indirecto o no conjugada y puede ser debido a hepatitis o a un aumento de destrucción de hematíes. Una vez se conoce cuál es el problema, llega el momento de aplicar un tratamiento que siempre será acorde con el origen de la afección. De ahí la importancia de saber qué es lo que provoca la elevación.

Consecuencias
Según la endocrinóloga Agustina González, los niveles aumentados de bilirrubina directa o conjugada pueden indicar que hay problemas de cirrosis, hepatitis, obstrucción de vía biliar, la cual se verifica en colangitis y colelitiasis. También puede provocar tumores de vías biliares, síndrome de Dubin-Johnson y síndrome de rotor.

En tanto, dice que los niveles aumentados de bilirrubina total e indirecta o no conjugada pueden indicar anemia hemolítica, eritroblastosis fetal, enfermedad de Gilbert, ictericia fisiológica del recién nacido, otras anemias, problemas en las transfusiones de sangre y resolución de un gran hematoma.

Proceso

La especialista explica que los hematíes al degradarse liberan la hemoglobina que es metabolizada a dos moléculas, que son el grupo hemo y el grupo globina.

El primero se transforma en biliverdina y ésta a su vez en bilirrubina, a la cual se le llama “no conjugada” o indirecta.

Añade que al pasar por el hígado esta bilirrubina se conjuga con ácido glucurónido transformándose en bilirrubina “conjugada” o directa.

González explica que el hígado segrega esta bilirrubina directa a través de las vías biliares hacia el intestino, al metabolizarse por la flora intestinal se convierte en urobilinas que dan el color marrón a las heces.

Parte de estas urobilinas se reabsorben y pueden aparecer en la orina en forma de urobilinógeno.

 
 
 
 
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