Un
estudio publicado por una de las escuelas de negocios
más prestigiosas de Europa concluye que Estados
Unidos es, por lejos, el país más innovador
del mundo.
INSEAD, la escuela de negocios francesa con sedes en
las afueras de París y en Singapur, dijo que
EE.UU. es el principal país a la hora de generar
nuevas ideas, adaptarlas rápidamente y transformarlas
en negocios. Alemania ocupa un distante segundo lugar.
“EE.UU. adelanta a la segunda nación más
innovadora por casi un punto porcentual, lo que lo deja
en una categoría aparte en todo lo que tiene
que ver con la innovación”, señala
el informe de INSEAD.
La innovación es importante, resaltan los investigadores,
porque las economías no pueden seguir dependiendo
de extraer el máximo retorno de su actual oferta
de bienes, servicios y procesos. Para ser exitosas tienen
que actuar con celeridad para crear valor a partir de
ideas frescas.
Chile es el país latinoamericano mejor ubicado,
en el puesto 33, por delante de México (37),
Brasil (40), Costa Rica (51) y Colombia (57). Los países
latinoamericanos peor ubicados fueron Paraguay (106),
Bolivia (102), Nicaragua (92), Honduras (91) y Ecuador
(90).
Emiratos Árabes Unidos, en la decimocuarta posición,
es el único país no europeo, asiático
o norteamericano entre los 15 países que lideraron
el ránking. Otro estado de Medio Oriente, Dubai,
también se ubica como un centro cada vez más
importante en la generación de ideas.
En otros estudios similares, EE.UU., no está
al tope de la lista. El Banco Mundial, por ejemplo,
lo colocó en tercer puesto, detrás de
Singapur y Nueva Zelanda en un trabajo que mide la facilidad
para hacer negocios. El país también llegó
en tercer lugar, detrás de Canadá y Australia,
en las clasificaciones del Banco Mundial sobre facilidades
para fundar una empresa.
Los investigadores de INSEAD revisaron información
pública y privada del Banco Mundial, la Encuesta
de Opinión de los Ejecutivos del Foro Económico
Mundial y del Sindicato Internacional de Telecomunicaciones.
Estudiaron la forma en que los países y las regiones
responden al desafío de la innovación.
Los investigadores se fijaron ocho criterios para cada
país: instituciones y políticas; infraestructura;
capital humano; sofisticación tecnológica
y mercados y capital. También se centraron en
el conocimiento, la competitividad y la riqueza de cada
país.
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