¡OTRA
VEZ!.- Si en tan poco tiempo otro grupo de
funcionarios reeleccionistas debió viajar a Nueva
York, o la anterior comisión no hizo el trabajo
o la correlación de fuerzas en la urbe es tan
desigual que ya resulta preocupante. La primera vez
fueron Alejandrina Germán y Melaneo Paredes,
entre otros, pero ahora se movilizó el equipo
más pesado, pues incluyó a los principales
promotores de la repostulación del presidente
Leonel Fernández: Francisco Javier García
y Félix Bautista. Además de Monchy Fadul,
quien andaba con su carnal Bienvenido Pérez,
y Ramón Rivas, administrador de la Lotería
Nacional, y que es un hombre del secretario de Industria
y Comercio. Ahora no se trató de un simple discurso,
sino que fue a levantarse una información más
fiable, pero sobre todo a delimitar los campos. Los
seguidores de Danilo Medina allá se quejan de
que se valieran del engaño, como echar a correr
la especie de que el ex secretario de la Presidencia
contempla retirarse, cuando es todo lo contrario: no
sólo están decididos a librar su lucha
por la nominación presidencial, sino a llevarla
hasta las últimas consecuencias. Esta parte no
la elaboran bien, pero viendo los actos públicos
de Medina en el pasado fin de semana, o el lenguaje
que están usando los voceros de uno y otro bando,
hay quienes temen de que ocurra lo peor...
IGUALES.- La militancia de cualquiera
de los partidos dominicanos en Nueva York se caracteriza
por sus posiciones radicales. No importa que sea perredeísta,
peledeísta o reformista, siempre comparten el
mismo ánimo. La explicación que dan es
un poco equívoca: trabajan y no dependen de un
empleo del gobierno. Los seguidores de Danilo Medina,
que es el caso, se comportan como los boschistas de
la vieja escuela: ortodoxos y fieros. No se les pueden
pintar fácilmente pajaritos en el aire. Hay que
sacarles por lo menos los dientes, ya que ellos están
mostrando los colmillos. Así discurrieron los
encuentros cerrados. La consigna fue desde el principio,
o estaba decidido desde aquí: “Entrarle
a Danilo”, que es una expresión que todos
entienden. Aunque debe destacarse el cambio de tono
según fuera el escenario. La forma como se trató
a Medina en las reuniones con peledeístas, no
fue la misma que se usó en la rueda de prensa
ofrecida ayer. Francisco Javier García sabe manejar
la palabra y casi habló a la prensa de manera
impersonal, y no del modo directo que utilizó
cuando los medios no estaban presentes. Fue, si se quiere,
hasta conciliador, pues tranquilizó a sus compañeros
del otro bando al decirles que no teman por sus empleos,
que es una preocupación real en Nueva York, donde
las posiciones más importantes están en
manos de danilistas...
PRESENCIA.- El principal acto celebrado
por la delegación de funcionarios reeleccionistas
tuvo lugar el sábado en la noche, una especie
de asamblea, en la que le entraron a Danilo Medina “
con to¥ los jierros “. Se desmontaron sus
argumentos uno a uno, y Francisco Javier García
pudo hacer allá lo que intentó aquí
en El Gobierno de la Mañana y no le fue permitido.
Como no tuvo interrupciones, se sirvió con la
cuchara grande. Como es propio que ocurra en una lucha
política, en que la dialéctica tiene un
papel que cumplir, cada planteamiento provoca otro contrario.
La visita tuvo su resultado, aun cuando los danilistas
digan que no. El encuentro del sábado tuvo buena
asistencia. Incluso hubo una nota de sorpresa: entre
los asistentes se contó a dirigentes de un grupo
llamado Presencia y Raíces, cuyo presidente apoya
al ex secretario de la Presidencia, pero que la directiva
se fue con el jefe del Estado. Al doctor Carrero lo
dejaron solo. Los combates, sin embargo, seguirán
aquí, ya que puncharon a Medina respecto a su
actual fervor antireeleccionista. El secretario de Industria
y Comercio declaró a la prensa de Nueva York
que había revisado los periódicos de la
ocasión en que el entonces presidente Hipólito
Mejía modificó la Constitución
para consignar la reelección, y no encontró
pronunciamientos de Medina parecidos a los que hace
ahora contra la repostulación del presidente
Fernández. A sacar archivos, pues, y a confrontar
posiciones...
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