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centro no cierra sus puertas a
la comunidad haitiana y atiende
niños y niñas de
14 provincias. |
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SANTIAGO.- El recinto
donde Ángela de Jorge fomenta las oraciones de
los jueves es vecino de habitaciones donde descansan
y se curan niños y niñas afectados de
quemaduras. Accidentes cotidianos, en el hogar donde
erróneamente se les cree seguros, ocurren frecuentemente
en perjuicio de la población infantil impactada,
muchas veces, con heridas insalvables.
El lugar donde se higienizan las rendijas ocupa una
parte del Hospital Infantil Doctor Arturo Grullón
de Santiago. Las aulas médicas regidas por el
especialista Julio Marte Simé, la sala de estar
y la oficina, las ocupa y mantiene el Voluntariado Jesús
con los Niños, que aparte de asistir terribles
quemaduras en la tierna infancia, asiste a niños
y niñas pacientes de cáncer.
Josefina Peralta, trabajadora social del centro, dirige
el recorrido que, respetando las normas, las visitas
se realizan con autorización previa. Rogando
la comprensión de familiares (desean entrar donde
se aislan internos para evitar contaminarles), Josefina
muestra el salón de hidroterapia donde se limpia
la piel afectada.
“En una semana llegan hasta diez quemados”
informa Peralta en la antesala de 10 habitaciones (algunas
con 4 camas), donde con bata, bozal y protector del
cabello, se advierte el armonioso funcionamiento. El
área de internamiento es preciosa. Las camas
modernas, la televisión y el color hace menos
gris la obligada reclusión hospitalaria.
Allí, la recuperación de un niño
de un año, quemado con agua caliente, es seguido
por su madre y la dirección del centro que sólo
cobra el 25 por ciento de los gastos. Peralta asegura
que si una familia “no tiene nada”, no le
impiden regresar a casa.
El espíritu voluntarioso de personas y empresas
dominicanas, se siente a través de trabajos y
donativos. El médico estadounidense, Robert Brueck,
viaja dos veces a operar infantes con secuelas de quemaduras.
El galeno y su gente, se pagan los pasajes.
Hemato-oncología
La Unidad de Hemato-Oncología de la entidad sin
fines de lucro, honra el espíritu voluntario
del médico Carlos Tolentino. Tuty Almonte, del
Voluntariado Jesús con los Niños, detalla
las labores de la organización donde aportan
sus esfuerzos varias damas de Santiago. “Aparte
de asistirles médicamente a niños y niñas
padecientes de cáncer, pagamos hasta el pasaje
de gente necesitada, los medicamentos y les proveemos
de alimentos nutritivos para que sigan la dieta en su
casa”.
Almonte, antigua directiva del Comité Oncológico
Pediátrico (desaparecida área infantil
del Oncológico del Cibao), informa que la persona
quemada, se cura y se va y, en cambio, los pacientes
con cáncer “siguen viniendo”.
El centro no cierra sus puertas a la comunidad haitiana
y atiende niños y niñas de 14 provincias.
“En esta enfermedad todo es caro y emergencia”,
recuerda Tuty Almonte, quien se queja del costo de medicinas
en los dos lugares de expendio en Santiago, por lo que
las adquirieren en Santo Domingo.
Actualmente, en el Voluntariado Jesús con los
Niños se dirigen quimioterapias de 29 infantes
y adolescentes. Mensualmente reciben entre cuatro o
cinco con el diagnóstico, lo cual alarma. En
verano aumenta el flujo porque padres y madres, según
la relacionista pública, Rita de Domínguez,
observan mas a sus hijos e hijas.
“Trabajo por amor, no todo puede ser el Gobierno”,
declara Tuty, antes de apelar a la conciencia de la
gente en torno a esta patología “que puede
tener cualquiera”. Para ella fuera maravilloso
“que hasta las bancas de apuestas patrocinen y
de hecho, hemos recibido mucho más de las bancas
que de los bancos comerciales. La gente de las bancas
donan en silencio”.
Un caso, una historia
Víctor vive en Las Palomas de Moca, provincia
Espaillat. Tiene 16 años y padece cáncer,
enfermedad que no se pega y puede acunarse en cualquier
persona sin distinguir sexo ni ruedo social.
Su sueño era ir a la Capital. Cuando !por fin!
pudo atravesar el murmullo de aquella metrópoli,
expresó “me puedo ir porque he visto demasiadas
luces”.
Fabiana Hernández, la madre de Víctor,
no le pierde ni pié ni pisá. Una voluntaria
informa que ella “baja de Las Palomas hasta con
los cien pesos que recoge”, para traer al Voluntariado
donde la vida de su hijo es la razón de ser de
muchas manos, brazos y mejillas.
EL CENTRO: Voluntariado Jesús
con los Niños es una entidad privada fundada
el 27 de enero de 1996 por damas de Santiago, con el
fin de contribuir con las labores del Hospital Infantil
Doctor Arturo Grullón. Para captar fondos realizan
anualmente “Sabores en armonía”.
Lo preside Xenia de Álvarez.
RENGLONES: La operatividad del lugar
se fundamenta en las áreas: Unidad de Quemados
Doctora Thelma Rosario que es soporte económico,
moral y espiritual a pacientes y familiares. Allí
se realizan cirugías constructivas con médicos
del exterior. La Unidad Oncológica Pediátrica,
da seguimiento a pacientes desde antes de internamiento
hasta su regreso a la sociedad.
Programa de Ayuda Voluntaria, Nutrición complementaria,
Ayudas Generales, de captación de fondos, el
Programa de enlace de pacientes con organizaciones de
ayudas en el exterior y relaciones públicas.
MANOS QUE DAN: “Yo dormía
y soñaba que la vida era alegría. Desperté
y vi que la vida era servi cio. Serví y vi que
la vida era alegría”, es la frase que antecede
al documento donde se asientan los aportes. Usted puede
ser padrino o madrina de estos infantes. Su contribución
se anota, archiva y recibe con las manos abiertas. Buena
parte del elenco del espectáculo “Divas
& Divos”, tiene ahijados-as allí.
Tuty Almonte informó que Milagros Germán,
Tania Báez y Evelyn Díaz dedican su tiempo
a visitar y mimar a la población infantil.
CONTRIBUCIONES: Radonic, empresa de
Santo Domingo, aporta el 70 por ciento de tratamientos
a 5 y 6 niños y niñas al año. En
el laboratorio Referencia hacen gratis los estudios
y en CRESA, le hacen descuentos a las pruebas.
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